Iniciar un nuevo año es diferente para cada persona, las listas de resoluciones y peticiones se van escribiendo en dependencia a la importancia que ellas tengan para nuestras vidas. Si eres esposa de pastor, plantador o líder en tu iglesia local seguramente estarás orando por la bendición y la guía de Dios para que este año logres honrar su nombre a través de tu servicio a tu familia y al ministerio.
No es difícil llegar a la conclusión que necesitamos descansar en la gracia de Dios para lograr esto, la gracia de Dios es la providencia a nuestras necesidades, es el aliento divino que necesitamos cuando ya no tenemos más fuerzas. Por medio de su gracia logramos alcanzar aquello que por nuestra propia cuenta jamás lograríamos. Somos mujeres que enfrentamos un sin fin de vivencias en la vida y ministerio, desde alegrías, tristezas, animo, decepción, salud, o enfermedad. Todas estas son experiencias que de alguna manera nos fortalecen o nos desgastan.
¿Como superaremos estas vivencias? ¿Pidiéndole a Dios que las quite? ¿Manteniendo un buen balance entre ministerio, familia, y amistades? ¿Mejorando nuestra alimentación? Por supuesto que todas estas son un buen punto de partida, pero necesitaremos algo más que esto, algo que es indispensable para nuestra vida: La Gracia de Dios, necesitamos de su aliento divino, de su favor, de su fuerza ¿Por qué? Porque nuestra capacidad se acaba, porque nuestra salud cambia, y porque en última instancia necesitamos crecer y madurar espiritualmente. La vida en Cristo no es pasiva o estática sino dinámica.
No siempre somos “la esposa perfecta”, “la madre perfecta “o “la líder perfecta”, si fuera así; nos gloriaríamos en nuestros propios triunfos, en nuestros propios conocimientos, cuando en realidad todo bien desciende de lo alto.
Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Santiago 1:17
¡Animo! ¡Ten confianza en Dios! Todo aquello de lo que escaseamos ¡Su Gracia lo suple!
Ahora podemos descansar en aquel que logro llenar a perfección la medida para con Dios y los demás ¡Cristo logra llenar lo que nosotras no podemos llenar!
El apóstol Pablo recibió este descanso cuando entendió que todo lo que necesitaba en la vida era Su gracia:
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo
2 Corintios 12:9
Esta es la verdad que debe guiar nuestras experiencias, la verdad del evangelio, el evangelio que no desaparece nuestras luchas, pero que da gloria al nombre de Dios a través de nuestras necesidades, el evangelio que redime nuestras faltas y nos confronta al arrepentimiento y a la dependencia de nuestro buen Dios.Deja que la verdad de las escrituras te guíen durante este año.
Marisol Santamaría está casada desde 1997 y es madre de tres hijas. Sirve en su iglesia local, Spotswood Baptist Church, en la congregación hispana en Fredericksburg, Virginia. También trabaja como Consultora del Ministerio de Mujeres Hispanas para la Convención Bautista del Sur de Virginia (SBCV) y posee una Maestría en Artes con énfasis en Consejería Bíblica del Southern Baptist Theological Seminary en Louisville, Kentucky. Marisol tiene una profunda pasión por servir a otros a través de la consejería bíblica, ayudándoles a buscar una vida fructífera que glorifique a Dios.